Son los accidentes
de circulación los que constituyen el principal foco de preocupación
de la sociedad, tanto por el gran número de victimas que
se producen, como por los elevadísimos costes, tanto sociales
como económicos, que los accidentes generan.
Está generalmente aceptado que, el porcentaje de accidentes
que se producen por fallos en los elementos de seguridad de los
vehículos se encuentra en el intervalo comprendido entre
el 10 y el 24%. También está generalmente aceptado
que, en los países donde el sistema de control periódico
de los vehículos está implantado y consolidado, este
porcentaje está más cerca del límite inferior
de dicho intervalo.
Respecto al capítulo medioambiental y energético,
es necesario hacer mención tanto del exceso de consumo de
combustible de los vehículos, como de la gran cantidad de
emisiones gaseosas y acústicas que provocan, debido fundamentalmente
a un deficiente mantenimiento de los mismos. Está generalmente
aceptado que los controles periódicos en las ITV, contribuyen
a reducir el consumo de combustible de los vehículos, las
emisiones a la atmósfera y el nivel sonoro y de humos en
las ciudades.